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Obras idénticas y contemporáneas hechas por artistas cubanos

Obras idénticas y contemporáneas hechas por artistas cubanos

De la Serie:

Por Gretel Acosta

Existe el doblez, y el redoble. La recursividad como ese volver sobre. Ser recursivo y repetir el recurso. El recurso visual de la tradición de creación conceptual internacional y cubana. Sí, porque hace mucho tiempo es tradición visual, de la más reconocible y bella.

El arte ideático, la preminencia del concepto ante los recursos formales con los cuales activarlo, el arte como gesto, como comunicación, encontró lógicamente en la palabra, en el lenguaje, su medio perfecto. Hecho favorecido, además, por el ambiente intelectual del “Giro Lingüístico” como metodología de conocimiento.

Al lenguaje, como recurso, se le emparenta armoniosamente la visualidad mínimal, escuela traicionada de la cual provinieron los primeros artistas que se autodenominaron conceptuales.

Minimalismo lingüístico podría decirse, no como línea de investigación de la Gramática Generativa, sino como recurso visual. Como estética identificable.

Identificable y exitosa, intelectual y comercialmente, en su relación con otro caballo invencible: la abstracción.

Tenemos así en una pieza cualquiera una historia detrás, una idea: en la tradición conceptual; una visualidad contemporánea de museo: limpia, mínimal, abstracta ¡pero ojo!, solo en apariencia; volvemos, que hay todo un concepto, e incluso una investigación.

Así llegamos, discúlpenme el regodeo y el re-cuento, al arte cubano de tradición conceptual, e incluso al neohistórico, que de nuevo no tiene nada, e histórico espero que tampoco.

Y así llegamos a la evidente relación entre la recién inaugurada muestra Una nación en pocas palabas de Jesús Hdez-Güero y la Serie El peso de la Historia, de Reynier Leyva Novo.

El Novo, por medio de INk obtuvo, no una obra, sino un procedimiento, un modus operandi, una herramienta para hacer piezas. “INk es un software diseñado para calcular el área, volumen y peso de la tinta en documentos manuscritos e impresos. El programa realiza análisis que demandan cómputo y precisión avanzados, entre ellos, la definición de la profundidad estimada de la tinta en el papel y su densidad. De esta forma, a partir de los documentos digitalizados y el resultado de los cálculos anteriores, la herramienta permite realizar la estimación del peso de la tinta, el cálculo de la superficie que ella ocupa y su volumen”[1].

Tres series han sido producidas bajo esta herramienta: El peso de la Historia, El peso de la muerte y El peso de la tierra; todas con el gran éxito de todo lo que produce el Novo. De manera general los documentos, tratados, libros procesados, son escogidos por su iconicidad o significación en procesos históricos. La primera de estas series El peso de la Historia, está conformada por tres piezas: Cinco Noches, 9 Leyes y La última pena, cada una de las cuales pude ver en Cuba en tres ocasiones seguidas: el Sexto Salón de Arte Cubano Contemporáneo, una exposición personal del Novo en la Galería Villa Manuela de la UNEAC y el gran conglomerado de exposiciones que fue Zona Franca, Muestra Colateral de la Duodécima Bienal de La Habana. A partir de Cinco Noches podemos entender el funcionamiento posterior de esta maquinaria: las cinco noches, los cinco documentos procesados constituyeron el fundamento ideológico de estados totalitarios del siglo XX: El estado y la Revolución, Vladimir Lenin; Mi lucha, Adolf Hitler, La historia me absolverá, Fidel Castro, Libro Rojo de Mao, Mao Tse-Tung; y Libro Verde, Muamar el Gadafi.

Reynier Leyva Novo. Cinco noches. De la serie El peso de la histoira, 2015. Tinta sobre pared

Reynier Leyva Novo. Cinco noches. De la serie El peso de la histoira, 2015. Tinta sobre pared

(Entre estos libros también hay mitos de referentes, de estudios, de ideas tomadas de un dictador a otro, pero esa es otra historia, y sería otra pieza).

¿Cómo se visibiliza esta operación del cálculo -repito- del peso y la superficie que ocupa la tinta de estos textos? ¿No sería un resultado visual numérico lo que nos indica la lógica primera? Quizás, pero eso está muy de los años 70, muy purista esa simplificación. Poco visual.

INk condensa la tinta que sembró cada palabra, letra, numeración de página, signos de puntuación, en cuadrados negros. Uniforma, simplifica, y por lo tanto deforma la funcionalidad del lenguaje. Abstrae la significación y la estética propia de los discursos hacia una estética geométrica del arte. Canjea y en eso cancela. Como pinturas en la pared, cual Suprematismo. Bellamente.

Por su parte la exposición personal de Jesús Hdez-Güero, Una nación en pocas palabras (Museo Alejandro Otero (MAO) Caracas, Venezuela, 22 de julio - 5 de noviembre de 2017) se encuentra, según un catálogo digital enviado por el propio artista “(…) enfatizando en aquellos aspectos silenciados o no esclarecidos, resaltando las omisiones y tachaduras como formas en que el poder se manifiesta, validando el vacío como contenido”[2]. Así la video instalación Diálogo bilateral muestra los discursos sobre el cambio en las relaciones entre Cuba y EE.UU de los respectivos presidentes Raúl Castro y Barack Obama pero solo desde los gestos y muecas entre las frases. Por su parte el video 24 horas nacionales se dedica a visibilizar la intencionalidad de llenar el tiempo de transmisión con tretas visuales y formalismos que suplantan la información que debería darse.  

Una nación en pocas palabras es la pieza que da título a la exposición. Se trata de una versión de la Constitución cubana, tomando de modelo la última edición (2013) para presentar el documento desprovisto de letras. Sobre el papel solo el escudo de la República, las líneas de subrayado, los signos de puntuación. “(…) constelación de signos dispersos en el vacío que hacen de un documento tan específico, particular y «local», una imagen abstracta”[3].

Jesús Hdez-Güero. Lagunas. Serie #1. El embargo, 2016.  9 pinturas de acrílico sobre lienzo

Jesús Hdez-Güero. Lagunas. Serie #1. El embargo, 2016.  9 pinturas de acrílico sobre lienzo

Lagunas puede considerarse la propuesta fundamental de la exposición, tanto por su tamaño y extensión como por la publicidad asociada. Está compuesta por cinco series, cada una de aproximadamente seis pinturas expuestas. Las pinturas que componen El Embargo, Invasión a Playa Girón, Caída del avión de Barbados (Caso Posada Carriles), Crisis de los misiles y Operación Mangosta, se basan en los documentos desclasificados por la CIA relativos a estas acciones y/o circunstancias históricas. El lienzo funciona a manera de página y lo que ha sido “pintado”, representado, no son las letras dadas a conocer sino las tachaduras.

Estoy segura de que muchos notaron la conexión formal abstracta entre esta obra y El peso de la Historia.

Muchas veces a esas coincidencias formales se llega por caminos de significación divergentes. Este no es el caso. Justamente lo que me interesa no es el patrón de la mancha negra geométrica sino de la operatoria compartida.

Ese minimalismo lingüístico, esa cancelación del empaste y la resta.

El texto es atacado en su versión significante; por supuesto en la lógica post-estructuralista del lenguaje como constituyente de la realidad, y por ende del poder.

Creo que en los casos del Novo y el Güero, ambos artistas cubanos contemporáneos entre sí, estas utilizaciones de la operatoria tienen además de una secuencialidad temporal de realización de las piezas, distintos niveles de calidad.

Pero esta cadena de recursos “del patio” tiene un referente aún mayor, hacia el cual solo se me ocurren epítetos reguetoneros como “tu papá el inmortal” o “tus mayores”.

Ernesto Leal ha trabajado y madurado el lenguaje desde siempre. La sola mención de algunos de sus títulos es “elocuente”: Diez días sin hablar (1998), Silenciador (1999), La palabra que falta (2001), Palabras de Styrofoam (2002), Superpalabras (2002), Fragmento de pared con texto (2004), Disfunciones del lenguaje (2009), De la Serie: Título (2010), Hablando solo (2012), Estética de la censura...

Explicar la naturaleza de todas las piezas que analizan los usos sociales y otras implicaciones del lenguaje en la obra de Leal sería como abarcarla, un monográfico para el que aún no es tiempo para mí. Me resguardo en Tim Wride cuando escribió: To believe that one can approach the ideas of Ernesto Leal casually is to completely misunderstand his work.

Me referiré sólo a algunas obras dentro de este modo de crear.

Ernesto Leal. Fisuras (detalle), 2008. Lápiz sobre pared

Ernesto Leal. Fisuras (detalle), 2008. Lápiz sobre pared

Fisuras (2008) consiste en proyectar a escala de la pared  páginas de diferentes libros (entre los usados están: The Anarchist Cookbook, William Powell, Barricade Book, 1989, Pag. 4; Dark Fiber. Tracking critical internet culture, Geert Lovink, The MIT Press, 2002, Pag. 83) y marcar las áreas entre las palabras. Estas proyecciones son entonces eliminadas dejando solo las marcas de los espacios, las cuales son conectadas entre sí mediante líneas dibujadas a lápiz evocando grietas o fisuras. Como pared agrietada es representada la consistencia del texto. El monolito fisurado. El texto desprovisto de letras, simbolizado desde lo que supuestamente no comunica, lo supuestamente no representativo: los espacios vacíos entre vocablos, como los signos de puntuación de la Constitución cubana, o las tachaduras de los documentos desclasificado. El no-texto.

Ernesto Leal.  De la serie Densidad, 2008. Vinilo

Ernesto Leal.  De la serie Densidad, 2008. Vinilo

Densidad (2008) es una serie que cambia el orden convencional de las palabras en un documento. En lugar de una palabra sucediendo a otra -como ocurre en el orden occidental del lenguaje- se presenta una palabra sobre obra. Si en el caso de Fisuras era empleado el espacio que es no-texto ahora ese espacio entre las palabras es eliminado así como la secuencialidad convencional del texto occidental que ocurre en un tiempo lineal y progresivo. Las palabras continúan sucediéndose, pero no una detrás de la otra, sino una encima de otra. Los vocablos, representados en letras de vinilo, se superponen, el texto está pero no se extiende, se densifica. Se condensa como la tinta en INk. El resultado, por supuesto, es completamente abstracto. Otro detalle: texto usado: Fragmento de la Constitución de la República de Cuba.

Ernesto Leal. Composición No. 1. Lo importante, lo ambiguo y lo que sobra (en el texto curatorial), 2010-2011. Acrílico sobre pared

Ernesto Leal. Composición No. 1. Lo importante, lo ambiguo y lo que sobra (en el texto curatorial), 2010-2011. Acrílico sobre pared

Ernesto Leal. De la serie Estética de la censura, 2013-2014. Acrílico sobre lienzo o acrílico sobre pared

Ernesto Leal. De la serie Estética de la censura, 2013-2014. Acrílico sobre lienzo o acrílico sobre pared

Esta serie de pinturas utiliza varios fragmentos de textos de diversa procedencia (literatura, periodismo, ciencias sociales, etc.) que han sido o que son actualmente censurados en Cuba. Cada grupo o sets de pinturas experimenta con diferentes formas de censuras aplicadas a estos textos.

Se trata de llamar la atención en torno a la formalización de la censura, literalmente, como elemento formal que determina la apariencia de la pieza. En el caso de las censuras horizontales, cada letra del texto censura u oculta a la que está a su lado; en la censura vertical cada letra censura a la que está debajo (en la línea siguiente) y en la censura diagonal cada letra censura a otra siguiendo un patrón diagonal en la estructura visual del cuadro. El resultado de estas intervenciones evocará patrones decorativos muy cercanos a la estetización geométrica, banal y kitsch, propias de algunos enviroments de la modernidad histórica mas estéril.

La censura ya no es vivida como un proceso de intervención externa en la cultura sino como parte integrante del entramado social; como proceso incorporado e internalizado por el sujeto. La censura no como acto sino como estado (rasgo o característica “censorial”). Esta “estetización” de la censura desborda situaciones específicas como la autocensura o los ocultamientos premeditados por parte del poder, pues se convierte en un elemento tan presente y diluido en el devenir cultural que adquiere un carácter determinante (productor) del diseño, el performance y la ecología social.

Esta serie de piezas tiene una versión que no utiliza el formato de cuadros, sino que están realizadas directamente sobre la pared del espacio expositivo intentando enfatizar y radicalizar el efecto decorativo de la censura como diseño.

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Mi escritura se estetiza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] El Peso de la Historia. 12 Bienal de La Habana. INk. Exhibición de bolsillo. Consultado en PDF.

[2] Una nación en pocas palabras (Catálogo). Jesús Hdez-Güero, Museo Alejandro Otero, Caracas, Venezuela, 22 de julio – 5 de noviembre de 2017.

[3] Ídem.

POSPUESTA LA BIENAL DE LA HABANA

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Así NO se templó el acero

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