El Senor Corchea es un espacio de Elvia Rosa Castro para publicar sus textos sobre arte cubano y los de aquellos que deseen colaborar con ella. También intentara estar actualizado respecto a las noticias para que sus amigos y conocidos (y otras personas) conozcan la info de casi primera mano y rápida.
POR QUÉ ME FUI DE ARTECUBANO

POR QUÉ ME FUI DE ARTECUBANO

Ingenua y honesta. Así era cuando comencé a dirigir el Departamento de Artecubano del Consejo Nacional de las Artes Plásticas en el 2001, espacio ideal para un editor que, además y sobre todo, tiene una vida activa dentro de las artes visuales del país. Aterricé en un sitio que desde lejos magnificamos (sospecho que aquí repetiré algo de lo dicho en mi intro de El observatorio….) y juzgamos sin saber que padecía las mismas o peores carencias materiales que una editorial de provincia (¡dos PC de mala muerte sin quemador de CDs!, una cortina llena de huecos y manchas a causa de la humedad, etc, etc). En esas condiciones bregaba mi dream team: Iris Gorostola, Sandra Sosa, Nayra García Grau, Héctor Antón Castillo, Willy y Beatriz Gago. Laura Llópiz + Osmany Torres (diseñadores), Ana María Muñoz Bach y Rodolfo Martínez trabajaban en sus casas porque señores, era solo una pequeña oficina y además, las personas deben sentirse libres para crear (trabajar). Cohesionar a ese equipo creo que fue una de mis ganancias personales, sin proponérmelo. (Luego me contaron que antes de llegar esos muchachos no hablaban entre ellos).

También, sin que nadie me dijera, me fui trazando, inconscientemente, una suerte deorganigrama ético o un Canon made in Elvia consistente en no escribir textos monográficos sobre artistas (porque ahí aprendí que un editor tiene inmenso poder, simbólico pero lo tiene), inventar el Señor Corchea junto a Sandrita y Héctor, borrar las fronteras entre “vacas sagradas” (créanme que funciona) y jóvenes, etc., etc…

Para mí, que venía de otra provincia, trabajar en Artecubano me permitió conocer, de manera vertiginosa, a muchos artistas de todas las generaciones. Me enseñó a lidiar con representantes y asistentes (debo confesar que me resistí en varias ocasiones porque aún creía en esa noción moderna de la relación directa con el autor o artista), y aprendí algo inédito en mi vida: cómo la presión de la censura se iba desplazando desde lo ideológico a lo económico y cómo intereses macro, de cuando en cuando, interceptaban nuestro quehacer. Aprendí que todos se molestan al ser criticados, tanto viejucos, como tembas como jóvenes. Y aprendí  a odiar la palabra “conveniente”. Supe que el que no publica es porque no escribe (aunque sea mal) o no quiere, y que no por ser la únicapublicación del gremio tienes un colchón editorial que permita darse lujos. Que para obtener las imágenes que necesitas hay que sudar la gota. Demostramos que una publicación puede autofinanciarse con todas las de la ley (aunque éramos subsidiados, ingresábamos altas sumas de dinero).

Y como creo en el trabajo en equipo, del cual formaban parte mis jefes, cuando ellos se fueron me fui yo: Rafael Acosta y Lourdes Álvarez, con quienes volvería a trabajar nuevamente si me invitan. Me fui honesta como llegué pero menos ingenua. L

Elvia Rosa Castro

PS. (tengo muchas anécdotas)

La nota de arriba fue publicada en la revista Artecubano por sus 20 años.

Muchos creen que fui licenciada de esa institución por haber publicado un texto crítico de Héctor Antón sobre Kcho. La bola se regó y mi mamá sufrió. Wrong! En el Archivo Veigas estaba toda la documentación en torno a esos días que dan fe de mis razones y, puede que tal vez le haya entregado a Pepe el texto de Héctor subrayado con marcador amarillo por Rubén del Valle, en ese momento director de la revista.  Me fui porque necesitaba escribir y no sabía cómo robarle tiempo al Estado. Y tuve un altercado, sí, pero fue con la portada de Abel Barroso, que otro jefe no quería que saliera. Y también me fui porque había un ambiente medio repa y falta de respeto allí. Y así, y ganando 460 pesos cubanos, no se puede vivir.

 

PEDRO PABLO OLIVA SE VE FELIZ

PEDRO PABLO OLIVA SE VE FELIZ

NUEVA DIRECTORA EN ARTECUBANO

NUEVA DIRECTORA EN ARTECUBANO